El fin de semana mi hermana y yo fuimos a comer comida coreana en un restaurante de Lima. Después de comer, caminamos hacia el paradero del tren en dirección a nuestra casa.
Sin embargo, en el camino observamos una tienda coreana, por lo cual decidimos ingresar a ver algunos productos.
Mientras caminaba por la tienda, vi a un gato sentado en la exhibición de los productos de sopa instantánea.
Cerca de esa exhibición mi atención se centró en una bolsa de ramen color negro con una gallina echando fuego por la boca.
En realidad, había muchos colores de bolsas de ramen como amarillo, rosado, rojo, morado y verde, pero yo decidí agarrar esa bolsa de ramen de color negro porque una trabajadora de la tienda me dijo que era la más popular.
Luego, me dirigí a la caja para comprar y le consulté a la cajera lo siguiente:
Yo: Señorita buenas noches, Usted sabe ¿Cómo se llama esta bolsa de ramen instantánea de color negro?
Cajera: Se llama “buldak” y es el ramen más picante.
Yo: ¡Waoo! Entonces tendré que tomar mucha agua.
Cajera: Jajajaj la leche te puede ayudar a que lo puedas comer mejor.
Yo: ¡Ohhh! Muchas gracias seguiré tu recomendación.
Ya estaba a punto de pagar a la cajera el buldak, pero mi hermana estaba en la nevera de bebidas y licores.
Yo ya sabía que iba a comprar la famosa bebida “Soju”, porque ella había visto muchas veces esa bebida en los K-dramas.
Entonces, yo curiosa me acerco a la nevera de bebidas y licores para escoger el sabor que yo quería, pero al costado había una estantería donde las bebidas no estaban heladas. Así que decidí agarrar un soju sin helar sabor a fresa, mientras que mi hermana agarró el soju helado sabor a manzana.
Después de pagar en la caja nuestros productos decidimos ir a nuestra casa, pero en el trayecto mi hermana me dice lo siguiente:
Yo: Almendra, mira la fecha de caducidad de las botellas ya está vencida.
Hermana: ¿Cómo que está vencida?
Yo: Sí, mira dice 23 de octubre del 2023
Hermana: ¡Oh, cierto! hay que ir a la tienda para que nos cambien por unas botellas recién producidas.
Nos dirigimos directamente a la caja y la señorita nos informa que no era la fecha de caducidad si no la fecha de producción de la botella de soju. Nos disculpamos por la confusión y nos retiramos aliviadas.