Ahora que estoy grande y he vivido un mes en Vietnam, me di la tarea de buscar un cat café, es decir, un café de gatos.
Siempre tuve la curiosidad de visitar uno, dudaba que encontrara un café de gatos en Hanoi, pero chicle y pega que tal si logro encontrar uno.
Pues resulta que sí lo encontré, a unos 25 minutos caminando desde mi alojamiento.
Ese día le dije a mi esposo que me acompañara:
Yo: “Y si ¿vamos a este café de gatos?”
Esposo: “El gato es malo siempre pega y rasguña”
Yo: “ Ayy pero estos gatos ya están acostumbrados a la gente”
Esposo: “No me gustan los gatos, pero vamos. Espera, ¿hay internet allá?”
Yo: “Yo creo que sí, al final es una cafetería”
Me arreglé, tomé mi bolso y salimos de inmediato para el café de gatos.
Si miras la foto, la fachada no tiene nada de minino, parece una cafetería muy simple, pero una vez adentro, tienes el gusto de comenzar a vivir con los anfitriones de la cafetería.
Lo mejor de todo es que el menú es variado y las bebidas son exageradamente asequibles.
Un simple café latte caliente me costó 1.82 dólares. Y si quieres una bebida como tipo té de tapioca te cuesta 2.10 dólares.
Según a mi esposo no le gustan los gatos pero fue el primero en acomodarse para acariciar a un gato.
¿Ya viste los ojazos que tiene este gato?
¡Oh! una gatita blanquita también nos dio la bienvenida.
En este café hay gatos por doquier.
Después de un rato, otras clientas estaban alimentando a otros gatos. No sabía si ese alimento lo trajeron ellas o lo compraron en el café, por eso le pregunté a la empleada.
Yo: “Tengo una pregunta. ¿Vendes alimento para gato?”
Empleada: “Así es, tengo 4 sobres por 0.40 centavos de dólar”
Yo: “¡Oh! Perfecto deme 4 sobres”
Empleada: “Sí, aquí tienes”
Tan pronto como recibí los sobres, me senté y abrí uno.
Un gatito se acercó para comer el sobre, parece que tiene hambre.
Verlo comer me dan ganas de tener gatos.
Quedé encantada con este café de gatos porque cumple con las características de una cafetería, como tener internet gratis, variedad de bebidas, espacios para trabajar.
Además habían libros, aunque la mayoría estaban en idioma vietnamita, pero si buscas bien puedes encontrar libros en inglés.
Disfruto mucho interactuar con gatos, porque su simple compañía me relaja y mantiene mi mente ocupada por un par de horas.














