Kuala Lumpur es una ciudad llena de gente multinacional, rascacielos y también de centros comerciales.
La primera vez que fui a KL me dejó con un buen sabor de boca. Por eso regresé a esta gran ciudad cosmopolita por su contraste futurista.
Nunca he visto tantos centros comerciales apiñados en el centro de una ciudad.
Puedes encontrar cualquier producto que puedas ver en tu país, desde mercados tradicionales hasta productos de marcas de lujo.
Es una ciudad hecha para consumir.
Otra cosa que noté es que es muy común comer en el área de los food court o área de comida de las plazas a precios realmente asequibles.
En estas áreas de comida es una forma barata de comer algo típico o de otra cultura en un lugar fresco.
En Kuala Lumpur, llueve casi todos los días. Pero todo el año siempre manejan temperaturas de hasta 35°C (treinta y cinco grados centígrados), es un horno y te abochornas.
Normalmente la mayoría de los centros comerciales se conectan con pasillos, subterráneos o metro y por ventaja siempre tienen el aire acondicionado.
Como es una ciudad de gente multinacional, al caminar puedes escuchar el idioma malayo, el chino, alguna lengua de la India y el inglés.
Entiendo que por motivos de religión y culturales es muy común que las mujeres usen hijab o el velo islámico.
Cuando salía a caminar veía a las mujeres usando el hijab y me ponía a pensar ¿Acaso ellas no tienen calor? ¿No se acaloran con el hijab?
En un país donde todo el año hace calor y usar el hijab todo el año ¿Cómo pueden aguantar el calor?
Algunos extranjeros dicen que incluso en las playas deben usar el hijab.
En este segundo viaje, no deja de impresionarme esta ciudad con pinta futurista y un constante desarrollo. Es una ciudad que te recomiendo mucho.





